buba invita a jugar

Reglas



1. Cada jugador (a) comienza con un listado de 8 cosas sobre sí mismo

2. Tienen que escribir en su blog esas ocho cosas, junto con las reglas del juego.

3. Tienen que seleccionar a 8 personas más para invitar a jugar, y anotar sus blogs/nombres.

4. No olvides dejarles un comentario en sus blogs respectivos de que han sido invitadas a participar, refiriendo al post de tu blog: "El Juego".



Rojo:




1) De pequeño tenía un héroe y un fetiche: Air Jordan y mi cobija amarilla de gatito Cheshire


2) me gusta bailar

3) Sólo bailo cuando estoy borracho


4) Tengo pocos amigos

5) Me encanta el ceviche


6) En la cabecera de mi cama está, desde hace tres años, Rayuela, y debajo de mi cama, hace

un año, Detectives salvajes y Crónica del pájaro que da cuerda al mundo


7) Me late patear cosas: botes, piedras, balones (etc.)


8) Nunca he pescado y me gustaría hacerlo un día de fina lluvia a mar abierto



Invito a Franz, Bravo, Gretia, Poncho, Lapeste



http://harveyoswald.blogspot.com/

http://longbeachtransit.blogspot.com/

http://elruidodefondo.blogspot.com/

http://lapesteyyo.blogspot.com/

http://sssinestesia.blogspot.com/

El descenso

El descenso seduce
como sedujo el ascenso.
Nunca la derrota es sólo derrota,
pues el mundo que abre
es siempre un paraje
antes insospechado.

Wiliam Carlos Wiliams

Umbral

Aunque nadie lo quiera en España (lectores)
un poema de Umbral

Amor, un lento pelo, un resignado oro, como unos ojos graves donde el color medita. Esa muchacha que anda perdida entre sus gestos, mirar las dimenciones dolientes de su vida y la esbeltez que tiene cuando busca tabaco. Mirar bosques de música ardiendo por la casa y mirar huecos tristes donde agoniza un jueves. Cómo en un cuerpo claro, de latitudes lentas, puede alumbrar el tiempo con tanta persistencia. ¿por qué cuando amanece entre unos muslos lúcidos la vida nos traspasa como una flor de hierro?

Long time a go

Después del temascal más brutal al que he asistido (fueron 70 piedras y más de cuatro horas) se me acerca un hombre viejo, de la raza Dakota y me extiende la siguiente invitación, parafraseo:

Después de los 140 eres inmortal. Cada siete años rejuveneces dos. Si te fijas, mi apariencia es la de un octogenario, sin embargo tengo 270 años. Haz tus cálculos del tiempo recuperado. Sin embargo es terrible. Cambias de culturas, formas, y lo más doloroso, de personas. Se van muriendo tus hijos, tus amigos, tu familia. Esquivar el tiempo, nunca lo dijeron Los Mayas, es de lo más fatigoso. La apariencia es una repetición. La muerte es la renovación de dicha repetición, el medio tiempo. Los Mayas son los caminantes del tiempo. A mi me enseñó el camino, el circuito atemporal un hombre de 1500 años. Ahora aparenta cincuenta y, según sus cuentas, cuando aparente 35 llegará la gran renovación. Yo te invito a morir sin nacer. Soy Dakota y he sido un curioso por más de 190 años. Un aprendiz constante de los antiguos, que de antiguos no tienen sino el conocimiento. Ellos son el ahora y el mañana. El mundo no está diseñado para nuestros hijos y nietos, como se dice, está diseñado para los antiguos, para los que permanecen y caminan al origen. Sólo los inmortales seremos parte del destiempo que deviene. De la calma y el cansancio que se acerca. Sólo nosotros libraremos la forma y la muerte constante de la que se alimenta el universo. Ven, te invito.

Putazos en el barrio

3:30 AM

Hace unos minutos llegué a casa desde el PB. Mi casa, la de mis padres, está en la esquina de Chile y Belice, en una colonia llamada La Misión. Es extraño ver a una horda de juveniles vagos con piedras en las manos. Pienso: a la madre, me esperan a mí. Pero no, es muy kafkiana mi paranoia y además, qué mancha de cholos querría madrearme. Por lo demás, soy un buen tipo. Algo borracho y loco, pero un buen tipo. Son aproximadamente unos 50 chavales que gritan: váyanse a la vergaaaaaaaaaaa, putos hijos de su repinche madre. Lo repito porque creo que es importante que sientan el momento tal y como yo lo sentí. Pues bien, los morros, entre cholos y adolescentes punk rock, lanzan piedras a la otra cuadra, donde, por más que lo intento, no alcanzo a ver a nada ni nadie. En los intervalos que lanzan las rocas, hay niñas adolescentes que gritan: Adolfo, Juan, Pelón, ya no sean pancheros. Las pequeñas mujeres, vestidas a la moda regetón, lloran porque la fiesta se ha estropeado. Los ánimos están caldeados. Yo temo por el vidrio de mi carro. Temo por mi cabeza que no se abre desde los 13. Los pequeños malandrines siguen con su verborrea de mal gusto lanzando piedras a una cuadra inhóspita. Nadie responde las agresiones. Se escuchan alarmas de autos que han sido alcanzados por las terribles rocas. Temo de nuevo por los vidrios de mi carro y por mi seguridad personal. Se escuchan los desmanes provocados por las rocas al estrellarse en ventanas, banquetas y carros. Parece una zona de guerra. Aquello es Kosovo, Irak, pero sin gringos intervencionistas. Mi padre insiste que me meta, que es naco que yo observe a la caterva de cholos peleándose con el vacío o la noche. Mi padre no entiende que me interesa observar al enemigo. Estoy lleno de curiosidad por ver quiénes son el motivo de tanto desmadre. —Jotos, nos la pelan, valen verga, chinguen a su madre—. Piedras quebrando vidrios de autos estacionados de vecinos que dormitan. Niñas llorando, adolescentes haciendo un griterío que comienza a exasperarme. Pregunto al más gritón de la bola: —¿cuál es el pedo loco?—, —pues nada socio, que aquellos putos vinieron a cagar la fiesta. —¿cuál fiesta, qué putos? — La fiesta de la Lucía, aquellos jotos la cagaron. Volteo. Una piedra golpea mi carro. Los 50 morros lanzan, rabiando, pestes y piedras, atinan en el vacío de la noche. El enemigo es la ausencia.

Flanco

Es tonto sentir nostalgia. Bueno, la he sentido y por lo menos puedo decir que es absurdo sentir como ponchada la vida debido a insoportables ausencias. En este caso la ausencia es un clavo, un vidrio que te poncha. Es inevitable sentirse ridículo cuando una canción de Lila Downs te pone como loco, frenético y con ganas de beber un trago con esa espina, con ese vidrio o clavo que te poncha la vida. Por lo demás, nadie se poncha, nadie es un neumático o un balón. Nadie es como el aparato con el que los vendedores de cóctel llaman a sus comensales. Nadie es un frefru frefru. Todo te lo estás imaginando. Eres un ser saudadoso y torpe que necesita estímulos. Eres uno de esos personajes de novela negra que siempre están buscando testigos que lo completen. Eres la nostalgia y nada ni nadie es un clavo o vidrio, entiéndelo ya.

Es tonto no sentir nostalgia. Es absurdo lamentar ausencias monetarias. Es absurdo desear un departamento amueblado, una lap top. Después te sientas en el mejor sillón del deseo ausente, te quitas la cartera y pones a Lila Downs, a Lila Felipe, o la canción nerness of you de Ella Fitzgerald y Luis Armstrong. Destapas un vino de Tarragona o ya de perdida uno chileno. Destapas whisky o una cerveza. Bebes y algo falta en el deseo ausente. Siempre.

Nada falta. Todo es una ilusión, no lo has entendido. Un juego de locos.

El deseo siempre está, nunca falta. Pero el objeto del deseo es siempre una carnada, un imposible que de repente aparece y termina por escabullirse. El objeto del deseo, o aquello que provoca nostalgia, es siempre un escurridizo salmón que escala ríos. Un salmón que hace de todo por no quedar estancado en la magnitud insoportable del mar apacible, el mar personal, el mar desconocido.

Todos somos peces que se escabullen. Nadie se salva de ser, en determinado momento, el deseo de alguien o algo. Tu mismo, a lo mejor alguien nostalgea contigo mientras me platicas, abatido, lo mucho que extrañas.

No es tonto extrañar. Es natural. Hasta los perros extrañan a sus compañeros y amos. Hasta los asesinos y juristas, hasta los intelectuales y conductores de colectivos.

Yo no, yo no extraño.

¿Y te sientes bien, es decir, eres feliz y eso?

No se trata de ser feliz y eso, se trata de otra cosa, de no estropear los momentos que tenemos de soledad contemplando un imposible. Vale más salir a la calle y buscar posibles. Peces que sí piquen.

Ya nos serían momentos en soledad. Además somos distintos. Yo disfruto pensando en imposibles. Deseando siempre mi astilla, mi clavo, mi vidrio que me ponche.

Pero existen parches.

Lo que yo quiero es estar ponchado. Así. No hay lamento ni nada. Hay unas ganas de cierto imposible, de cierto vidrio o clavo y de cierto parche.

Entonces, no pasa nada.

Sí, sucede que estoy saudadoso y con ganas de cierto vidrio.

Bueno, me voy. Pero me harás falta cuando destape el vino chileno.

Quiebra la botella y seguro llego.

Antonio Escarla

(Patiche amargo)

3

la carne es triste,
los libros que he leído.
¡Huir, huir!
Ahogarse entre las palabras
más impuras de la tribu.

Angel Crespo ( Con Baudelaire, Verlaine y Mallarmé)

Las últimas horas

A Pio Daniel
no mas porque se lo devo

D recién llegaba de Guaymas. El viaje ácido (Hoffman) se convirtió en una especie de fábula de la que se desprendió una especie de moraleja: D necesitaba una tregua con el delirio. La palabra disciplina le repiqueteaba las ideas. Hacer ejercicio, leer más y escribir la novela, que se le había escapando durante tres años, parecían los objetivos que regirían su existencia más próxima.
Un seis de TKT.
C y B que venían a fumar, por última vez, con D.
Hablaban sobre las últimas horas y las cantidades de cerveza y cocaína que habían consumido. Hablaban del Sub: lo mesiánico, rock star y poco profundo que les pareció. B traía preparado el misil. Fumaron. D creyó ver en la sombra que reflejaba el medidor de luz, en la esquina frente a su casa, un rostro que lloraba lágrimas negras bajo el faro titilante de la calle 13.
C también afirmaba distinguir el triste perfil lloroso en el reflejo oculto de aquella iluminación intranscendente. Por más que lo intentó, B no advirtió ninguna fisonomía doliente en aquella pared inhóspita.
Se reían. D comprendió que todo lo regía el destiempo. Su personalidad ansiosa, su persecución inverosímil del amor, sus noches toxicómanas de ir y venir sin rumbo por las infinitas calles del DF, todo a destiempo.
La luna bordeaba los cerros formando un índigo lechoso en el horizonte. Notaron el cielo de monte que es todavía el cielo que cubre la ciudad de Hermosillo. Un puñado de estrellas incrustadas en la noche como diamantes de silicón sobre bisutería barata.
El aire fresco se sentía como cargado por un orden distinto. Las rondas de adictos al foco paseando su desasosiego en bicicletas oscuras. Las siluetas de gatos atravesando las calles a lo lejos.
D pensó en la negativa de S por invitar a las últimas horas a MM, un escritor que con frecuencia aparece en las listas de Estocolmo nominado al Nobel. B No se explicaba por qué sí se había invitado a una horda de alcohólicos sin talento, una horda de la que D, B y C se sentían parte, no se había invitado a MM.
D saldría a las 4:00 AM rumbo al DF. No quería dormir hasta llegar al incomodo asiento de aerolitoral.
B pensó en lo ingenuo que le pareció D en sus lecturas de las últimas horas.
C recordó el frío que sintió sentado en la misma banqueta pero hacía ya dos años, cuando celebraban el cumpleaños de O.
D contemplaba el cielo limpio, de monte, que conserva la ciudad de Hermosillo.
Tampoco se invitó a las últimas horas a L. Un narrador brillante, quizá el mejor de estas tierras. No se invitó a DS, ni a HY, es decir, faltaron un montón de adictos con talento.
Les parecía que la calidad de los lectores de las últimas horas había disminuido respecto a otros años.
B hablaba de lo mucho que lo sorprendió una charla que sostuvo con el poeta de obregón JM. La sorpresa en B consistía en las lecturas que tenía el poeta Yaqui. Llegaron hasta Mallaremé traducido por Gamoneda y su hija. B imaginaba que el poeta Yaqui no salía de Paz, Sabines, Villaurutia y Baudeliare, claros referentes en su obra. Pero no. Además tenía buen gusto en narrativa: era adicto a la obra de Ibargûengoitia y Artl, como B.
No sorprendió a C que la mayoría de los asistentes a las últimas horas no supieran nada de Piglia, Amis, Vila-Matas, Fresán, pero se le hizo inconcebible que confundieran a Chespirito con Roberto Bolaño. D se quedó callado, él tampoco conocía la obra de ninguno de los nombrados por C, quien le pareció en ese instante un pedante sin remedio.
El seis de TKT había desaparecido. Quedaban latas vacías bajo un pequeño mesquite que seguramente levantarían recolectores nocturnos.
Era mentira que D no dormiría hasta llegar al incomodo asiento de aerolitoral. Lo que no era mentira era que extrañaría ver en el cielo quemado y pulposo del DF, el cielo limpio, de monte, que cubre la ciudad de Hermosillo.

El Monstruario del Balles se cuela en el Laberinto del Milenio

La nota:

La editorial sonorense altanoche nos presenta MonsTruario, un libro de cuentos básicamente cortos y divididos en tres secciones: Amarillo, Ocupaciones secretas y Monstruario.
Cada una identificada —más allá de los recursos y escenarios que el autor propone en cada narración— por la originalidad con la que los personajes están tratados.
En Amarillo encontramos personajes adictos a la contemplación y la disertación.
“La inclinación perturbadora del autor hacia los personajes tan extraños como él”, explica en un cuento-prólogo Franco Félix.
En la segunda parte hay menos desolación, aunque no se pierde el vacío de la acción humana, a diferencia de Monstruario, donde las apariencias son más terribles, temibles y los personajes, en general, viven con un destino determinado. Una combinación interesante.

http://www.milenio.com/suplementos/laberinto/

Latrodectus mactans

Había ocurrido uno de esos sueños en los que desciendes por túneles que se van embrollando por interminables vacíos. Un sueño que me vertía en un vaso negro y sin fondo. Un sueño en el que ella me hablaba desde un lenguaje ciego. Invitándome a caer, como siempre.

Ayer hablaste dormido Roberto. Dijiste: Tas loca viuda negra.
Neta, ayer soñé contigo. No lo entiendo.

Salí a la calle después de haber desayunado un huevo catóta; así le decía ella a los huevos con yema o tibios.
No teníamos pasta de dientes así que imaginan lo poco susceptible en su aliento. Noté que el vejete del abarrotes le hablaba de lejitos. Una pasta de dientes, le dijo. Sonrió apenas. Pinche cabrón, pensé.

Delante de mí mismo, cepillándome las muelas y asomándome a la profundidad astillada en mis iris, empecé a maquilar la idea de aquel sueño en descenso.

Fin de las horas (por fin)

Por la noche
Putos que quieren coger con huevudos sudorosos, niñas que te miran de lejos y una Chata que baila como los antiguos con rolitas de los fabulosos, la de one step beyond, los specials y la noche temprana que se cansa.

En el día
Malos, pésimos lectores de poesía y cuento. De repente Teresa Day y una narración bellísima y tristísima: Summertime me estruja. Los jóvenes no me sorprendieron tanto, si acaso agradezco haber escuchado a Sergio Tellez-Pon con sus poemas turísticos, Óscar David López y sus fatigosos cuentos. Luís Aguilar, ya un clásico en horas de junio. Los que por lo general no defraudan: Paco Luna, Franco Félix, José Juan Cantúa y sus pirotécnicos e imaginativos poemas, Carlos Sánchez y su estilo poético-directo-culero. Bestias del desierto sonorense que para mi, digan lo que digan, son grandes autores. De Don Ernesto Cardenal mejor ni les digo nada: un señor que solo sabe decir: gracias….no hay palabras. Eso sí, cuando leyó sus poemas, siempre llenos de esperanza, le puse atención. Siempre pongo atención a las utopías. El bueno del Sub comandante Marcos, todo un Rock Star, leyó un extraño cuento de magos y sombras. La sala de la sociedad sonorense de historia abarrotada. Saludé al rebelde y su mano se me hizo una de las manos más tersas que he sentido, un hombre que seguramente acaricia muchas espaldas de europeas y que para nada labra el campo. El Sub y sus buenas imágenes y su mano débil y tersa, aguada, daliniana, me recordó el precio de la fama. Las dos estrellas de horas de Junio: Marcos y Ernesto Cardenal, me parecieron helénicos, como tocados por una fuerza mística que los eleva por sobre la muchedumbre. En otras palabras me cayeron mal.

Otro día sin noche y de mar
Ya en una playa perdida de San Carlos: Buba Alarcón, con poemas fuertes y honestos, me dejó bien nutridito. Imanol Caneyada y su talento para narrar, una cubana, de la que no recuerdo el nombre, que bailó sabroso. Elmer Tabanico que cantó, de manera hermosa (otro clásico en horas de junio), un Ave María que me bendijo más que las aparentes oraciones que dio Ernesto Cardenal. Unas horas, en las que por lo general me aburrí bárbaro y de las que de repente saltaban cosas chilas. Que bueno que ya se acabaron. A regresar a mis ocupaciones secretas.

Esto no es una crónica sobre Horas de junio

30 de mayo 07

Llegué y lo primero que vi fue al dibujante caborqueño Sergio Rascón lanzando pestes al lector de la mesa 14, que era Alfonso Torúa. En general las lecturas del segundo día de actividades de Horas de junio estuvieron pésimas y de lo deplorable no recuerdo nada. Bueno, ahora que hago memoria un chavo de La Paz, Juan Pablo Rochín, leyó unas minificciones sugerentes:
“Cerritos, Baja California (o del wind surfing)
Los lunares del mar me fueron poseyendo. Por las noches los miraba a través de mi ventana, atónito. Un día me embargó un collarcito de dientes de tiburón y tomé las olas por asalto.
Nunca más me volvieron a ver.”
Recuerdo también las lecturas de Manuel Pérez (unas narraciones enrarecidas y provocadoras) y los cuentos cortos de Juan diego González. Luego tuve que ir por Lila Cerón al aeropuerto, representante de Ernesto Cardenal en México y escritora. Cuando regresé estaba por terminar la última mesa antes de ir a comer. Nada que contar.
Carlos, un poeta perro torrionero y recién publicado en ediciones La Cábula, me ofrecía incisivamente cocaína en la cantina la brisa, donde el buen Mario nos hizo unas albóndigas deliciosas. El poeta perro no entendía mi fascinación por las albóndigas ni mi virus Bartleby para con la cocaína. En la brisa tuve una platica con Sergio Racón sobre poesía. El cabron se sabe de memoria poemas de Borges, Vallejo, Neruda. Aparentemente es una maniático pero en realidad es un genio, un genio con el que no te puedes descuidar, eso sí.
Cerveza, estos días he tomado la mar del ambarino líquido, acá no hay de otra. No me quejo, para este calor no hay mejor remedio que un caguamón.
Las mesas de lectura de la tarde ya no pude verlas. Mi Ma Coty me habló desde su lado izquierdo, sí, le había picado un alacrán (maldito) tres veces en la pierna zurda. Tuvimos que llevarla a la cruz roja Cris y yo. Luego el teléfono de Cris suene y suene, vibre y vibre. Ya cuando regresamos estaban todos borrachos y empantanados. No entendía una mínima palabra de lo que me decían. Bebí cerveza indio y me dispuse a esperar el homenaje a Ernesto Cardenal.
El Poeta Nicaragüense habló sobre dos Quetzalcoatl, sobre infinidad de ciudades Toltecas perdidas entre el México antiguo y la mítica Nicaragua. Un señor amable, bueno, las personas totalmente encanecidas siempre las he relacionado a las formas de la humildad. Cardenal dio lecciones de historia entre los dos pueblos, pero lo que me sorprendió fue que habló sobre las similitudes históricas entre Nicaragua y Sonora. Sobre un General (Donovan) y filibustero gringo que invadió Sonora y se la peló con los Yaquis y que sin embargo triunfó en Nicaragua, tanto así que llegó a ser presidente y decretó la esclavitud.
Una noche, como todas, largas. Después de una cantidad brutal de cerveza me fui a dormir temprano, además, estaba un poco preocupado por el lado izquierdo de Mi Ma Coty.
Aquí les dejo el programa de Horas de Junio, bueno, lo que queda.
Programa GeneralHoras de JunioTributo a Ernesto Cardenal
Martes 29 de mayo de 2007Archivo Histórico de la Universidad de SonoraMuseo y Biblioteca de la Unison
Mesa 1
15:00-16:00 hrs.
ModeradorDaniel Camacho
Alejandra Robles (Sonora)
Simbad Barragán (Sonora)
Rosío Rendón (Sonora)
Jorge “Happy” Alegría (Sonora)
Lennin Guerrero (Sinaloa)
Mesa 2
16:00-17:00 hrs.
ModeradorAriel Silva Encinas
Paloma Hernández (Sonora)
Manuel Meza Victorio (Sonora)
Manuel Llánez (Sonora)
Ismael Serna (Sonora)
Roberto Lastra (Sonora)
Mesa 3
17:00-18:00 hrs.
ModeradorGloria del Yaqui
Gustavo Adolfo Figueroa (Sonora)
Jesús Félix Uribe (Sonora)
Manuel Ignacio Espinoza (Sonora)
José Luis Barragán (Sonora)
Jesús Salvador Guirado (Sonora)
Mesa 4
18:00-19:00 hrs.
ModeradorGabriela Torres
Hilda Luz Monge (Sonora)
Selene Martínez (Sonora)
Guadalupe Pérez Ríos (Sonora)
Ernesto García Núñez (Sonora)
Oscar Benassini (Sonora)
Mesa 5
20:00-21:00 hrs. Alonso Vidal Aniversario luctuoso
ModeradorEleazar Bórquez Moreno
Pío Daniel
Iván Ballesteros
Juan Diego González
Iván Camarena
José Juan Cantúa Terán
Ismael Mercado Andrews
Mario Arturo Ramos
Miércoles 30 de mayo de 2007
Lugar: El Peñón de las Ánimas
10:30 horas
Bienvenida a Ernesto Cardenal
Aeropuerto Internacional Ignacio Pesqueira
Grupo “Juan Lucero y los Sonidos del Norte”
Mesa 6
12:00-13:00 hrs.
Moderador Jenny Donovan
Yoquita Barrera Morales (Chihuahua)
Francisco Oviedo (Sonora)
Josué Barrera (Sonora)
Raúl Alfredo Ortiz Ayala (Sonora)
Gloria del Yaqui (Sonora)
Mesa 7
13:00-14:00 hrs.
ModeradorRaúl Cota Álvarez
Iván Francisco Sierra (Sonora)
Eleazar Bórquez Moreno (Sonora)
Hernán Rodríguez Luna (Guanajuato)
Manuel Pérez (Sonora)
Fausto Guerrero Fonseca (Sonora)
Mesa 8
14:00-15:00 hrs.
Moderador Miguel Ángel Avilés
Leonardo Igor Valenzuela (Sonora)
Bily Murillo (Sonora)
Juán Pablo Rochín (Sonora)
Raúl Cota Álvarez (Sonora)
Casildo Rivera (Sonora)
Mesa 9
15:00-16:00ModeradorEnrique Mendoza
Omar Cadena (Sonora)
Esteban Domínguez (Sonora)
Miguel Ángel Avilés (Sonora)
Gastón Sau Paz (Sonora)
Margarita Muñoz Villalobos (Chihuahua)
Mesa 10
16:00-17:00 hrs.
ModeradorCarlos Velásquez
Esther Carter (Sonora)
Pina Phillip (Arizona)
Daniel Camacho (Sonora)
Alfonso Torúa Cienfuegos (Sonora)
Cesar Sotomayor (Sonora)
Mesa 11
17:00-18:00 hrs.ModeradorCasildo Rivera
Juan Carlos Domínguez (Baja California)
David Muñoz (Arizona)
Manuel Alberto Santillana (Sonora)
Juan Diego González (Sonora)
Rigoberto Badilla (Sonora)
Mesa 12
18:00-19:00 hrs.ModeradorSilvia Aguilar Zéleny
Magdalena Frías (Chihuahua)
Norma Alarcón (Chihuahua)
Manuel Murrieta Saldívar (Arizona)
Daniel Espartaco (Chihuahua)Flora Calderón (Baja California)
Mesa 13
19:00-20:00 hrs.
ModeradorMario Enríquez Licón
Pascual Mora (Sonora)
Margarita Oropeza (Sonora)
Jorge Ochoa (Sonora)
Francisco González Gaxiola (Sonora)
Mario Arturo Ramos (Querétaro)
Transmisión Simultánea del programa radiofónico “Palabras con ton y son”Radio Universidad
20:00 hrs. Reconocimiento a Ernesto Cardenal
Universidad de Sonora
Sala de Juntas del Colegio Académico
21:30
El Peñón de las Ánimas
Concierto del dueto Romance y Ritmo y la presentación del cantante Adán Valenzuela
Jueves 31 de junio
Lugar: Auditorio de la Sociedad Sonorense de Historia
Apertura de Muestra Plástica del escultor sonorense
Jesús Grijalva
Mesa 1410:00-11:00 hrs
ModeradorJuan Diego González
Mónica Ávila (Baja California)
Lizeth García Peña (Baja California)
Liliana Chávez (Sonora)
Alicia Hinojosa (Sonora)
Alba Brenda Méndez (Sonora)
Mesa 1511:00-12:00
ModeradorPío Daniel
Karina V. Balderrabano (Baja California)
Iván Figueroa (Sonora)
José Terán (Sonora)José Luís Ojeda Bravo(Sonora)
Ricardo Solís (Sonora)
Mesa 16
12:00-13:00
ModeradorRamón Valdez
Luis Aguilar (Nuevo León)
Sergio Téllez-Pon (Nuevo León)
Sergio Valenzuela Calderón (Sonora)
Oscar David López (Nuevo León)
Juan Carlos Recinos (Colima)
Mesa 17
13:00-14:00
ModeradorJuan Pablo Navarrete Aldaco
Carlos Reyes Ávila (Coahuila)
Julio César Félix (Coahuila)
Omar Navo (Chiapas)
Mariano Sosa (Sonora)
Carlos Velásquez (Coahuila)
RECESO
Mesa 18
16:00-17:00
ModeradorPina Saucedo
Gabriela Torres (Nuevo León)
Jenny Donavan (California)
Silvia Aguilar Zeleny (Sonora)
Abril Castro (Baja California)
Fidelia Caballero (Sonora)
Mesa 19
17:00-18:00
ModeradorArturo Valencia
Carlos Sánchez (Sonora)
Alfonso García Cortés (Baja California)
Miguel Manríquez (Sonora)
Juan Manz (Sonora)
Gerardo Cornejo (Sonora)
Mesa 20
18:00-19:00
ModeradorLuis Rey Moreno Gil
José Juan Cantúa Terán (Sonora)
Brandon Cesmat (USA)
Julio Ernesto Tánori (Sonora)
Silvia Brandon (USA-Cuba)
Mesa 2
119:00-12:00 hrs.
ModeradorFrancisco Luna
Rosina Conde (BC-DF)
Hernando Ardila (Colombia)
Luciana Garcés (España)
William Agudelo (Nicaragua)
20:00 hrs. Tributo a Ernesto Cardenal
Lina Zerón (Estado de México)
José Luis Martínez (Distrito Federal)
Martín Piña (Sonora)
Indran Amirthanayagam (Sri Lanka)
Raúl Acevedo Savín (Sonora)
Reconocimiento como Visitante Distinguido
Ernesto Gándara Camou, presidente municipal de Hermosillo
Arnoldo Soto Soto, secretario de Educación y Cultura del Estado de Sonora
Maestra de Ceremonia:Cristina Murrieta
Inauguración
Pedro Ortega Romero
Rector de la Universidad de Sonora
22:00Convivio-cena/ Grupo El Ruletero
Viernes 1 de junio
Lugar: Auditorio de la Sociedad Sonorense de Historia
Mesa 22
10:00-10:00
ModeradorJosé Luis Ojeda Bravo
Mariel Iribe Zenil (Sinaloa)
Luisa Ruiz (Baja California)
Gerardo Segura (Coahuila)
Alberto Lizardi (Baja California Sur)
Sonia Silva (Distrito Federal)
Mesa 23
11:00-12:00
ModeradorFidelia Caballero
Juan Pablo Navarrete Aldaco (Sonora)
Erich Moncada (Sonora)
Gerson Gómez (Nuevo León)
Franco Félix (Sonora)
Ernesto Moncada (Sonora)
Elmer Tabanico (Sonora)
Mesa 24
12:00-13:00
ModeradorIván Ballesteros
Carlos Pacheco (Sonora)
Laura Gabriela Rojas del Toro (San Luis Potosí)
Alfonso López Corrral (Sonora)
Rubén Meneses (Sonora)
Adrián Volt (Baja California)
Mesa 25
13:00-14:00
Moderador: Erich Moncada
Mara Romero (Sonora)
Pío Daniel (Sonora)
Arturo Valencia (Sonora)
Teresa Day (Distrito Federal)
Armando Zamora (Sonora)
RECESO
15:30 hrs.Premiación del Concurso Anita Pompa de Trujillo
Instituto Sonorense de Cultura
Mesa 26
16:00-17:00
ModeradorJosé Juan Cantúa Terán
Josefa Isabel Rojas Molina (Sonora)
Rosa Gaytán (Distrito Federal)
Elizabeth Cazzesús (Baja California)
Carlos Moncada (Sonora)
Carmen Ros (Distrito Federal)
Mesa 27
17:00-18:00 hrs.
ModeradorJosé Luis Martínez
Iván Ballesteros (Sonora)
Iván Camarena (Sonora)
Laura Delia Quintero (Sonora)
Adriana Malvido (Distrito Federal)
Mesa 28
18:00-19:00 hrs.
ModeradorAlexandra Torres
Edmundo Lizardi (Baja California Sur)
Roberto Castillo Udiarte (Baja California)
Iván Gómezcesar (Distrito Federal)
David Charles Tomas (USA)
Francisco Luna (Sonora)
Mesa 29
19:00-20:00 hrs.
ModeradorManuel Carlos Silva Encinas
David Joseph
Alejandro Aguilar Zeleny
Crescencio Buitimea Valenzuela
Juan Pedro Maldonado
Mesa 30
20:00-21:00 hrs.
ModeradorLina Zerón
Subcomandante Marcos
Ernesto Cardenal
21:00 hrs. Oración por las Horas de Junio
Ernesto Cardenal
21:30
Cena-convivioPerformance de Rubén Duarte Rodríguez y su grupo.
Concierto del Buena Vibra Social Club y del Grupo Sona
Sábado 2 de junio
Guaymas, Sonora
Casa de la Cultura
Ceremonia de bienvenida11:00-11:30 hrs.
Coro Regina
PacisDirector: José Arturo Altamirano Pillado“La Danza del venado”
Ballet XocoyotzinDirector: Moctezuma Lugo
Entrega de las Llaves de la Ciudad Antonio Astiazarán
Presidente municipal de Guaymas
Traslado a sede de lecturas
Mesa 31
112:00-13:00 hrs.
ModeradorRamiro Acevedo
Florencio García Leyva (Sonora)
Luís Valdez (Nuevo León)
Cesar Gándara (Sonora)
Juan Gerardo Aguilar (Zacatecas)
Cristina Murrieta (Sonora)
Mesa 32
13:00-14:30 hrs.
Moderador Roberto Castillo Udiarte
Genaro Ávila (Sonora)
Bruno Hernández (Sonora)
Ramón Santoyo Durán (Sonora)
Gilberto Gastélum (Sonora)
Pina Saucedo (Sonora)
Alejandro Ramírez Arvallo (Sonora)
Mesa 33
14:30-15:30 hrs.Moderador
Juan Diego González
Manuel Parra (Sonora)
Gerardo del Real (Sonora)
Francisco Morales (Baja California)
Armando Alanís (Distrito Federal)
Julieta Cortés (Distrito Federal)
Mesa 33
15:30-16:30 hrs.
ModeradorRosina Conde
Caterina Danielle Del Conte (USA)
Ismael Mercado Andrews (Sonora)
Ingran Amirthanayagam (Sri Lanka)
Luis Rey Moreno Gil (Sonora)
Lina Zerón (Estado de México)
16:30 hrs.Recital de Ernesto Cardenal
Clausura de Horas de Junio

Primeras horas de las horas


Me toca ser algo así como el secre de la banda. Voy al aeropuerto por una tal Margarita Muñoz que había llegado ya una hora antes de Chihuahua. En la primera mesa de las Horas estuvieron Rocío Rendón y el Hapyy. En la segunda y tercera nadie. No llegaron los lectores. Tuvimos que beber cerveza para disimular los nervios (Cris y yo). En la mesa cuatro leyeron Manuel Meza (un texto sobre iris, aquella chilanga banda horripilante que vivía y vendía caguas de madrugada en el toma y daca frente al pluma). Guadalupe Pérez Ríos con poemas de desamor y nostalgia que son un himno al lugar común. El que me sorprendió fue Oscar Benassini, sí, el editor pouser de la revista de artes plásticas y literatura: Néctar. Leyó un colach que igual era una narración articulada con poemas (bastante buenos) o un cuento biográfico sobre un poeta francés. Yo moderé ese mesa. Luego el homenaje largísimo en la mesa 6, debido al primer aniversario luctuoso de Alonso Vidal. Leyó Iván Camarena (un poema lleno de significantes personales, como siempre sucede con este poeta, y muy poco de homenaje al escritor celebrado. Un poema bueno, habrá que decir). Luego Iván Ballesteros se aventó un estudio informal sobre la obra de Alonso. Creo que dijo cosas interesantes pero me dio una sed irreductible y tuve que ir por una Tkt. Helada, helada!. Cuando regresé, con un vasito espuma hasta el tope, era Pio Daniel el que recordaba, de una manera muy jocosa, al poeta. Luego Juan Diego González se aventó una crónica de cuando conoció al Loncho. Una crónica bastante divertida. El Cheik intervenía para leer poemas e inflar, como siempre lo hace el buen Eleazar, el recuerdo de Vidal. Luego José Juan Cantúa leyó su elegía a Alonso Vidal. Un pedazo de poema. Potentísimo en imágenes y metáforas. Un poema bello pues. Cerró la mesa largísima, duró casi dos horas, Mario Arturo Ramos, que a pesar de su ego inconmensurable, habló como un carnalito más de la gorda, como le decía él a Vidal. Todo terminó en el seven y en un pluma sauna blanca. Ya saben, mucha cerveza, coca y palabras.

Amor

Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.
Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.
Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.

Antonio Gamoneda

Escrito con tiza

Uno le dice a Cero que la nada existe
Cero replica que uno tampoco existe
porque el amor nos da la misma naturaleza

Cero mas Unos somos Dos le dice
y se van por el pizarrón tomados de la mano

Dos se besan debajo de los pupitres
Dos son Uno cerca del borrador agazapado
y Uno es Cero mi vida

Detrás de todo gran amor la nada acecha.

Óscar Hahn

Extranjero

Ya sabes
hace el calor del extranjero.
Se antoja dispararle al sol
y que en vez de árabes
caiga la distancia.
He salido un momento
a la continua explosión
del vacío.
Me siento como una cascabel.
Como una salamandra.
Como las lagartijas fosforescentes
que vimos en aquel programa
sobre dunas peregrinas.
No queda otra que meterse
en refrigeradas cantinas
y pedir una familiar helada.
Quizá dos para que se apague
el interno mediodía que arde.
Hoy sirven camarones en el Seven.
Unas miniaturas parecidas a las
gambas que devoramos con arroz.
-¿Recuerdas?-
llegaste hambrienta y con frío
y el recalentado nos supo a gloria.
Ahora estarás cenando pasta
o te has ido al pesebre por cañas
y sus respectivas patatas bravas
o cenas cereal con fresas
mirando las babosadas de wuayoming.
O no.
Tal vez sigues pintando
alucinantes cielos de ciudad.
Tendré que tomarme la tercera.
El Chato sirve los diminutos camarones
y a mi ni siquiera me advierte
¡hey Chato, no te hagas pato!
Luego llega Cristian
y ansioso platica sobre fut.
Que el América y sus recientes triunfos son hazañas.
Luego llega Mariano
platicando sobre culebras iluminadas
que bajan el cerro de la campana.
Sobre barcos en batalla frente al flash
Del Blvd. Rodríguez.
Nadie entiende porque sonrío
cuando el chato sirve –por fin-
los pequeños crustáceos.

Piazza Sant´Alessandro

Querida Carmen: hoy
no me importa lo que digan los periódicos
que prosigue la huelga de estudiantes
o que ataca el Viet-Cong
pues ahora
hace muy poco tiempo
-tan sólo unos minutos-
ha empezado a llover. Es importante:
el agua sucia salta a resbalar
por las paredes: forma
un río en la calle; cae igual que saliva
de los coches parqueados en aceras
y los toldos se comban por el peso
del agua; y es posible
que dure sólo un rato este chubasco.
Y yo estoy en un bar lleno de gente
con humo y mal olor de bocadillos
y bebo mi segundo
gin tónic de la tarde y me he tragado
dos librium -ya lo ves: llevo la cuenta-
y como te decía
ya no me importan nada las noticias
ni la gente que corre ni la vida:
es decir que me importa sólo el agua
que está cayendo siempre con más fuerza
salpicando el cristal junto a mi cara
y pienso en cosas dulces y difíciles
-ser más guapo y tenera una chica bonita y excitada
caminando a mi lado por un feroz pasillo
lleno de puertas y de cuadros
de antepasados todos parecidos
que sonríen; y en voces
hondas voces severas; no como éstas
que hablan de fútbol y de tonterías
en tono pegajoso y aburrido
-y eso me reconforta: soy capaz
de amar a un elefante y de tener
concomitancias con un gran marica
y prestar mi corbata
o jugar a fantasmas con mi prima;
y me levanto y llamo al camarero
-sigue lloviendo ¡oh agua sucia cae
cae por favor!sobre la horrible piel de Barcelona
no te detengas hasta que me duerma
-y pago los gin-tonics y el tabaco
recojo mis papeles -me doy cuenta
que hago nuevos proyectos imposibles
-y cuando estoy a punto
de salir de una vez de este tristísimo
café de la puñeta ya me olvido
del hombre que yo fui hace poco rato
de su ternura inútil y su frío
de las pastillas que necesito
para decirle adiós al limpiabotas
y salir a la lluvia: en donde ahora
pienso en ti y tus pestañas y tu abrigo
y voy a casa a escribirte enseguida
para que leas esto y me recuerdes:
bebas un trago y otra vez me olvides.

José agustín goystisolo

Sueño


Soñé que Bolaño patinaba en la explanada del MACBA en El barrio del Rabal en Barcelona mientras ofrecía chocolate marroquí a jóvenes skates que admiraban las suertes del escritor chileno. En el sueño Bolaño tendría 17 y era aquel greñudo comandante de los infras. También apareció, en otro plano del sueño, aunque en la misma explanada del museo de arte contemporáneo de Barcelona, un Octavio Paz regetonero que se batía a putazos con el hip-hopero Mario Santiago Papasquiaro. El poeta daba cuenta del poeta.

En el sueño Roberto me quería regalar un poco de hachís con la condición de que le partiéramos la madre a Darío Jaramillo, Guillermo Fadanelli, García Márquez, Pérez Reverte y a la puta asesina (así me dijo) de Isabel Allende. Nos harían una esquina Enrique Vila-Matas y un regordete Jorge Herralde. Le dije que cuatro contra cinco estaba bien pero que no contara conmigo para pegarle a Chabelita. Vila-Matas, un punk a la usanza de los Sex Pistols, agarró a Jaramillo a patadas. A mí me tocó el octogenario Márquez y Bolaño dio cuenta, con la cola de su patineta, en las jetasd de Fadanelli y Pérez Reverte. Herralde fue aruñado por Chabeliata y juntos se fueron a llorar a otro sueño.


El MACBA de Barcelona se convirtió en la pequeña plaza del centro de Caborca, Sonora. Entre el punk Vila-Matas, el skate Bolaño y yo, chingamos a los escritores que para entonces, se habían convertido en mutilados viejos que descansaban, apacibles, en la pequeña plaza en el centro de Caborca.

Bolaño informaba a Vila-Matas sobre la calidad del hachís marroquí y observando la lontananza polvorienta desde la banca de la pequeña plaza perdida en medio del desierto de Altar, rebelaba el motivo principal por el que vendía la droga africana: Bolaño tiene que alimentar a un pequeño e indefenso Jorge Perec.
Vila-Matas comenzó a escalar la catedral de Caborca y cuando hubo llegado al campanario se lanzó sin miramientos. Por fin, comentó Bolaño ofreciéndome una infusión de manzanilla.

Vendedor de memorias

That I almost believe that the pictures are all I can feel
The cure


Estoy agotado. He decidido descansar en un agradable parque sin nombre ubicado detrás del Camp Nou. Quizá sacaré algunas fotos. Mi cometido principal para este día ha fracasado.

Tomé el tranvía rumbo a la Universidad de Barcelona; cerca del Alma Mother catalana está el mítico estadio de los baugrana. Estaba segurísimo de que compraría un boleto para el partido Barca vs El Deportivo La Coruña. Alguien me había dicho que el precio más accesible para los encuentros poco glamorosos de los colchoneros, oscila entre los 17 y los 20 euros, unos 300 pesos. Por supuesto, ese precio es para la zona más elevada y remota del gigantesco recinto.
Recorrí primero la tienda oficial del equipo comprobando que todo estaba imposible, carísimo (para un mexicano sin papeles y sin trabajo). Me interesó el jersey de Márquez y el de Messi (más que imposible); luego los balones y gorritos del equipo: quiméricos. Con lo que valía el menos caro de los productos nike yo había llenado el refrigerador esa misma mañana y todavía me alcanzó para un vino tinto de Tarragona y dos chelas Xibeca. Me dirigí a la taquilla, decidido a desprenderme de 20 pavos que me permitirían observar desde las ínfimas alturas del Camp Nou a Ronaldhino, Eto´o y Messi, (hormigas musculosas) corretear un balón imperceptible.
El precio más bajo para el partido, que anunciaban como un “el nuevo clásico”, patrañas, era la improbable suma de 30 euros, casi 500 pesos. Con menos de la fatídica cantidad había comprado lo que les conté arriba. Elegí tomarme el vino de Tarragona y las dos xibecas en el piso y desde allí ver el juego por La sexta (televisora local).

Estoy agotado. He decidido descansar en un agradable parque sin nombre ubicado detrás del Camp Nou. Quizá sacaré algunas fotos. Mi cometido principal para este día ha fracasado.
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El parque sin nombre se divide por las edades de sus visitantes y las especies distintas de aves que lo animan. Hay una cancha de fut rápido en la que nadie juega excepto perros. Una cancha que está del lado donde las bancas sostienen cansados cuerpos. Es el lado del parque donde viejos recargan sus células todavía vivas o dormitan descaradamente (yo aprovecho para sacar alguna foto de este lado del parque) Hay los viejos que vienen acompañados por su perro al que miran correr por la canchita de fut rápido y que sólo se levantan para recoger la mierda que dejó su compañero justo en la señalización del tiro penal. Los viejos disfrutan ver a sus respectivos perros saltar y rascarse como si se tratara de la imposible extensión de ellos mismos que han recobrado elasticidad y fuerza desde el cuerpo de su can. Pero el verdadero drama en el parque son los viejos que clavan su mirada en la arena. Pareciera que se les abre una pantalla donde proyectan recuerdos o arrepentimientos. De este lado, el de los viejos, también están los convenencieros pichones que reciben, consentidos, las migas que les lanza algún octogenario ¿En qué maldita plaza no hay esas marmotas voladoras?
Del otro lado del parque están los jóvenes recién salidos de la adolescencia; de la que parecen descansar bebiendo cerveza Estrella Damm y fumando. El sonido que hace su escandalosa risa se mezcla con el de una manada de pericos o cotorros que construyen nidos en lo alto de datileras y que son igual de escandalosos que los jóvenes recién salidos de la adolescencia. Para mí fue una sorpresa ver la nube verde de loros sobrevolando el parque ya que siempre pensé que dichas aves eran exclusivamente americanas.
Uno de los jóvenes, el más pequeño, al atravesar por su lado del parque una mujer de aproximadamente 27 (bastante guapa), grita con tono andaluz la siguiente frase:

“ea, maja, que yo no quiero hacerte daño
lo que yo quiero es follarte todo el año”

Los jóvenes bebedores se carcajean y la mujer, más o menos apenada, les hace la famosa seña con el dedo más largo de su mano derecha. Sigue cruzando la zona de los mozalbetes hasta llegar donde los viejos miran a sus perros corretear como la imposible extensión de ellos mismos o proyectan su vida en la arena del parque. Su trayecto hace que algunos pichones echen al vuelo y el viento hace flotar una bufanda largísima y verde que trae enredada en el cuello (saco una foto). La mujer se sienta en una banca cerca de la mía, saca su móvil y después de marcar habla con tono molesto.

Las fotos que he sacado son malísimas: los pericos están en lo más alto de las datileras y el zoom no alcanza o los saca borrosos. La mejor ha sido la de un viejo dormitando o mirando la proyección de su existencia en la arena. Hay cierto dramatismo en esa foto, creo.
La mujer a la que los mozalbetes le lanzaron el piropo de mal gusto comienza a exaltarse con su interlocutor y se le ve ridícula gritando al aparato. Parece que en cualquier momento soltará en llanto.

Un hombre llega a mi banca y me ofrece una ganga, según dice. El tipo lleva una capa negra que le da pinta de poeta decimonónico. Me intereso un poco.

- ¿De qué se trata?
- De algo maravilloso, te ofrezco la memoria de la tarde en que Shakespeare escribió el segundo acto de Hamlet.
- He leído el relato La memoria de Shakespeare de Borges, gracias a la cita que hace un escritor catalán en su novela El mal de Montano.

El hombre con pinta de poeta decimonónico se levanta echando pestes y se dirige a la mujer que ya había terminado de gritar por el móvil y que ahora solloza como esperando algo; por supuesto, no a un tipo con pinta de poeta decimonónico. Apenas llega el vendedor de la memoria de Shakespeare a ofrecer su maravilloso producto a la mujer histérica, ella le grita: lárgateeeee!
El hombre decide probar suerte del otro lado del parque.

Llega con los jóvenes que beben Estrella Damm y a uno de ellos le intenta vender la particular memoria del poeta inglés. Los jóvenes le prestan atención con ese calor de compañerismo que otorga la cerveza o la borrachera. Vuelven a soltar una de sus ya características carcajadas; esta vez hasta los pericos o cotorros en lo alto de las datileras quedan silenciados por los altos decibeles que alcanzan los jóvenes con sus torpes carcajeos; alguna que otra paloma sale espantada por la delirante burla de los chavales ebrios que dan una lata de cerveza al poeta decimonónico. Uno de ellos, como para ver qué pasa, da al poeta algún euro y éste saca de su capa un puño de nada y se la da al joven ebrio. Los jóvenes bañan al hombre con cerveza Estrella Damm. El mozalbete timado pide de regreso su dinero mientras el poeta decimonónico explica, retirándose, que tardará un rato en llegar la memoria de Skakespeare. Los jóvenes alcanzan al fantástico vendedor y comienzan a darle de patadas hasta que se safa milagrosamente y atraviesa la calle donde el gigantesco Camp Nou tapa los últimos rayos de un sol que empieza a declinar.

Algunos viejos que advirtieron la pataliza que le dieron al vendedor de la memoria de Shakespeare (o tal vez debido a la luz cortada por el Camp Nou, o el viento helado que comienza a soplar, o las tres cosas juntas) comienzan a irse del parque como barcos pesados mientras yo tomo, a contraluz, algunos aspectos de su retirada.

Alguien a llegado con la chica que discutía por celular; seguramente el misterioso interlocutor que la hacía arrebatarse de coraje. Ella reclama algo al hombre con pinta de brasileño. El brasileño me mira avergonzado y nota que le saco fotos a su histérica acompañante. El brasileño jala con fuerza del brazo de la mujer hasta levantarla de la banca y conducirla a un auto supercompacto. Discuten unos momentos dentro del pequeño carro hasta que se escucha, con una potencia insospechada, el motor que se pone en marcha.

Ya casi no quedan viejos en el parque y cada vez llegan más jóvenes recién salidos de la adolescencia. Algunos de ellos me miran de manera hostil desde su lado del parque. Les saco algunas fotos y desde el pequeño lente de mi cámara alcanzo a ver como uno de ellos, creo, el timado por el hombre de capa con pinta de poeta decimonónico, comienza a convulsionarse.

31 de marzo 07

Otra vez la lluvia

se abre mi cuerpo­­
salen animales
calladamente olfatean la noche

-tadeusz rózewicz

alguien exprime la noche todo el día

lo hace a distintos ritmos

los azulejos absorben el vapor del agua
amaestrada en tuberías y cilindros
municipales

alguien se ducha cautelosamente
y algún vagabundo muere
intoxicado de pulmón

el argón silenciado acribilla tejas

los gatos guarecen apagando sus ojos de salto

una legua oscura surfea en las banquetas

el llamamiento que toca la ventana es inútil

minerales oscuros vibran el vacío
lo dejan abandonado como a un cráneo sin rostro
como a un animal desangrándose infinitamente

los ritmos de la caída aprietan

cuerpos diluidos por la navaja del poniente

este es el jazz perfecto para que baile la tristeza
o para que floten los venerables penetrados

un jazz para que en las casas huela a pelvis
o chocolate caliente

así de bipolares las 72 horas exprimiéndose
que lleva esta ciudad sin batman

hay una bocina poderosa que degüella el agua
o la acumula
una bocina que sube o baja de volumen
y a la que no le importan los vecinos

“llueve a cantaros” dice el poeta

llueven agujeradas cubetas
digo yo

llueve en un mundo que ya es otro